En la actualidad, resulta crucial para nuestros propios intereses que esa fuerza no provenga del Irán fundamentalista, ni de nuestra parte (no tenemos los medios ni la voluntad para hacerlo), ni tampoco de Israel (que no puede hacerlo), sino- y es que lo esperamos- del pais villano de Michael Moore, Arabia Saudita. Los saudies se muestran incompetentes en sus relaciones públicas con occidente, pero son el régimen más o menos pro occidental de la región que, en la práctica, puede aportar la ansiada estabilidad y transformar a los erráticos pueblos del desierto, gracias a su riqueza y prestigio y por detentar la propiedad de los lugares sagrados del islam. Asimismo, los saudies son los aliados mas antiguos de America en la region, incluso mas que Israel. Sus duras y escasamente difundidas medidas contra el terrorismo de los ultimos años, y su deseo de lograr una economia petrolera eficiente, los convierten en candidatos perfectos para reemplazar al Imperio otomano como poder estabilizador en Oriente Medio.
viernes 15 de mayo de 2009
Lo que funciona y lo que no funciona
La paz y la estabilidad en Oriente Medio son cruciales para la seguridad y para la economia mundial, por lo cual es necesario despojarnos de los filtros utilizados por lo políticamente correcto para ver lo que ha funcionado bien tanto en el pasado como en el presente, a los efectos de poder instalar la calma y el orden. La respuesta no consiste en un camelo tranquilizador, al estilo de <>, o en un sueño idealizado como el de instalar la democracia en una zona en la que esta nunca ha funcionado mas allá de los confines de Israel y del estado militar de Turquía. La respuesta radica en el reconocimiento de la violencia tribal inherente a la cultura del Oriente Medio islámico, enemigo de todo orden, a menos que este fuera impuesto desde arriba por la fuerza. Durante siglos esa fuerza fue ejercida por el Imperio otomano.
En la actualidad, resulta crucial para nuestros propios intereses que esa fuerza no provenga del Irán fundamentalista, ni de nuestra parte (no tenemos los medios ni la voluntad para hacerlo), ni tampoco de Israel (que no puede hacerlo), sino- y es que lo esperamos- del pais villano de Michael Moore, Arabia Saudita. Los saudies se muestran incompetentes en sus relaciones públicas con occidente, pero son el régimen más o menos pro occidental de la región que, en la práctica, puede aportar la ansiada estabilidad y transformar a los erráticos pueblos del desierto, gracias a su riqueza y prestigio y por detentar la propiedad de los lugares sagrados del islam. Asimismo, los saudies son los aliados mas antiguos de America en la region, incluso mas que Israel. Sus duras y escasamente difundidas medidas contra el terrorismo de los ultimos años, y su deseo de lograr una economia petrolera eficiente, los convierten en candidatos perfectos para reemplazar al Imperio otomano como poder estabilizador en Oriente Medio.
En la actualidad, resulta crucial para nuestros propios intereses que esa fuerza no provenga del Irán fundamentalista, ni de nuestra parte (no tenemos los medios ni la voluntad para hacerlo), ni tampoco de Israel (que no puede hacerlo), sino- y es que lo esperamos- del pais villano de Michael Moore, Arabia Saudita. Los saudies se muestran incompetentes en sus relaciones públicas con occidente, pero son el régimen más o menos pro occidental de la región que, en la práctica, puede aportar la ansiada estabilidad y transformar a los erráticos pueblos del desierto, gracias a su riqueza y prestigio y por detentar la propiedad de los lugares sagrados del islam. Asimismo, los saudies son los aliados mas antiguos de America en la region, incluso mas que Israel. Sus duras y escasamente difundidas medidas contra el terrorismo de los ultimos años, y su deseo de lograr una economia petrolera eficiente, los convierten en candidatos perfectos para reemplazar al Imperio otomano como poder estabilizador en Oriente Medio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada